Historia

Nuestro Hospital tiene una rica historia. A través de los años, han pasado por él numerosos profesionales de prestigio tanto nacional como internacional. Pero también nuestro hospital es un centro de innovación permanente. En el Hospital Militar Central se hace historia todos los días: se desarrollan nuevas técnicas diagnósticas y de tratamiento y se cuenta con una tecnología de avanzada.

El 15 de septiembre de 1936, siendo Presidente de la Nación, el General Agustín P. Justo y Director General de Sanidad el General Médico D. Eugenio A. Galli, se inició la construcción del primer tramo de las obras del edificio que actualmente ocupa el Hospital. La inspiración y el proyecto de la obra se debieron al Cirujano de Regimiento D. Luis E. Ontaneda, que había ingresado en la Sanidad Militar en 1931.

Su actual emplazamiento se resolvió en una fracción de tierra de 20.000 metros cuadrados, en las antiguas barrancas naturales del Río de la Plata, sobre la avenida Luis María Campos. La parte frontal del Hospital se halla orientada al noreste, lo que brindaba una amplia perspectiva al estuario del Río de la Plata, hoy interrumpida por numerosos edificios en torre.

La inauguración oficial de este Hospital se llevó a cabo el sábado 27 de mayo de 1939, por la tarde, con la asistencia del Presidente de la Nación Dr. Roberto M. Ortiz y destacadas autoridades militares, navales, civiles y eclesiásticas y todo el personal del Hospital.

Cabe, no obstante, recordar someramente que la génesis hospitalaria militar, tiene antecedentes en la diáspora de la Sanidad Militar al término de la campaña del Paraguay y cuyo accionar se fundaba en simples improvisaciones destinadas a salvar circunstancias del momento. Fue el esfuerzo de distinguidos Jefes de la Sanidad Militar como los Doctores Caupolican Molina y Ruiz Moreno, que prestaban servicios en el ¨Hospital General de Hombres¨ y la coyuntura de la ominosa epidemia de fiebre amarilla que azotó la ciudad de Buenos Aires, que incluso cobró las vidas de los citados profesionales que motivaron el establecimiento del primer Hospital Militar en las calles Bolívar y Caseros, para luego trasladar su sede a la calle Pozos en 1898, para funcionar por un lapso mayor a medio siglo.

Ese viejo Hospital rindió frutos de excelencia tal, que bien habido el público reconocimiento de ser jalón incuestionable del progreso sanitario militar. El nuevo Hospital inaugurado se hallaba constituido por 10 pisos, con detalles arquitectónicos modernos, tenía capacidad para 350 enfermos, incluyendo la atención de 56 Jefes y Oficiales, 180 hombres de tropa, 34 miembros de familias de militares y 54 señoras para ser atendidas en los servicios de maternidad.

 

Los últimos años se han caracterizados por una fuerte restricción presupuestaria y dificultades económicas y financieras significativas; y en el marco de una imagen desfavorable por parte de los usuarios. Así, ante un nuevo desafío, y el compromiso de esfuerzo, dedicación y sacrificios de todo el personal, se produjo un sostenible cambio en el nivel de las prestaciones y en los procesos de atención, que incluyen una constante mejora de la infraestructura edilicia de más de 6 décadas, y en la formación del equipo de salud, que tienen el objetivo fundamental de la mejora continua de la calidad hacia la excelencia, y dirigida a la única razón de ser del Hospital, sus pacientes.